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6 ago. 2007

Extraña celebración, razonable reacción

Elvis Martínez Acosta


Me sorprendió sobremanera el titular de El País en el cual se informaba de que Rosa Regás, directora de la Biblioteca Nacional de España, celebraba que se vendieran menos periódicos. Su justificación era que "los medios de comunicación no transmiten bien a la sociedad los grandes avances sociales impulsados desde el Gobierno socialista".


En la entrevista publicada por Tribuna de la Administración Pública la escritora de Volcanes Dormidos, sostiene que "Los grandes logros sociales de este Gobierno se venden mal porque la prensa no es del Gobierno. Todos van a favor de la oposición. Afortunadamente, cada vez se venden menos periódicos", afirma.

Cita el periódico que la escritora lleva dos meses sin ver televisión ni oír la radio. La señora Regás tendrá razón en que los medios quizá no transmiten bien a la sociedad los avances sociales, ese ha sido el gran cuestionamiento de los Mass Media a lo largo de los años. En este caso, es razonable cuando se trata de medios de la oposición y en un País como España abundan este tipo de periódicos.

Me fue tan fácil entender la reacción de Regás, quien me parece una persona cabal que nunca diría algo sin pensarlo . Pero es una extraña celebración, y una razonable reacción de su parte. Por un lado, sabemos que sin la Prensa un gobierno está en la sombra de la luz pública, sus acciones se reducen si no está a la vista del pueblo, pero también son nada si son mal comunicadas, es decir gobierno y prensa se necesitan. Existe un vínculo entre quien obstante el poder y quien vela porque éste no sea mal utilizado (para una muestra un botón). Por otra parte, el hecho de que sean periódicos de la oposición quienes mal informan no les resta mérito para no leerse, a lo contrario, el lector debe estar espectante y vincularse más para no permitir que semejantes acciones vayan en detrimento de la Libertad de Prensa.

La celebración no es válida, pero sí justificada. Bien sabemos que la Prensa, esté en contra o a favor de un Gobierno, no está en la obligación a hablar maravillas de éste. Para ello existen los medios de comunicación del Gobierno. Lo que si debe prevalecer es el principio y el derecho que tienen los ciudadanos de informarse con la verdad, es en ese sentido que la prensa tiene toda la responsabilidad.


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